Somos cristianos pero, ¿qué es el Cristianismo? ¿Una religión de dogmas y ritos?, ¿una serie de respuestas trascendentes a las grandes preguntas sobre la vida y sobre la muerte? El Cristianismo es la religión de la Encarnación de la Caridad que es Dios en la vida y en las llagas de la humanidad.

La religión de la Encarnación, aquella en la que la mansedumbre y la humildad no son una debilidad sino el modo de vivir en comunión con Aquel que -siendo el más grande, fuerte y poderoso- se hizo vulnerable sobre un pesebre, pobre en Su vida para enriquecernos con Su pobreza y víctima libérrima para rescatar y devolvernos nuestra libertad.

La religión de la Encarnación, en la que Dios se revela como Amor, se queda a nuestro lado como alimento y antes se nos ha propuesto como maestro y guía, intimando con quien le acepte hasta no ser posible ya distinguir ni separar al uno del otro, haciendo Él de cada uno una encarnación diminutiva de Su Presencia y una prolongación solidaria y providente de Su mismo obrar.

La religión de la Encarnación, en la que ser sal y luz entre las gentes, defensor y profeta entre víctimas y verdugos no es sino honrar el nombre que nos da nombre y dar los frutos razonables según la siembra realizada en nosotros, sin más mérito ni titulación que ser un miserable convertido por puro Amor en misericordia aplicada y repartida.

La religión de la Encarnación. ¿Por donde empezar, de nuevo? Preguntemos al que la fundó y nos lo dirá, de nuevo.

[Éxodo] “No oprimirás ni vejarás al forastero, porque forasteros fuisteis vosotros en Egipto. No explotarás a viudas ni a huérfanos, porque, si los explotas y ellos gritan a mí, yo los escucharé porque yo soy compasivo.”

[Mateo] “Maestro, ¿cuál es el mandamiento principal de la Ley?
Él le dijo: -‘Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todo tu ser’. Este mandamiento es el principal y primero. El segundo es semejante a él: -‘Amarás a tu prójimo como a ti mismo'”.