La Parroquia

San Juan de los Reyes es parroquia de la Archidiócesis de Toledo desde el año 1977. Antes, el 1 de septiembre de 1975, el Arzobispo de dicha ciudad encomienda a la Provincia Franciscana de San Gregorio Magno de Castilla la parroquia de «Ntra. Sra. de la Cabeza», situada extramuros de la ciudad, en la zona llamada de «Los Cigarrales». Año y medio después, el 1 de febrero de 1977, el Cardenal D. Marcelo González erigió la parroquia de «San Juan de los Reyes y Sta. María de la Cabeza».

La situación de la parroquia es muy singular, pues además de las pocas calles, no muy habitadas, que están alrededor del monumento de San Juan de los Reyes, el resto de la población se encuentra en el margen izquierdo del río Tajo, con algunas agrupaciones de viviendas y muchas de ellas dispersas por los cerros llamados «Los Cigarrales». Por eso, el número de habitantes es bastante bajo respecto a la media de las parroquias urbanas españolas: menos de 1.200 habitantes (datos del año 2.019) repartidos por el territorio de la antigua judería del casco histórico así como por la margen derecha del Tajo, desde el arroyo de la Degollada hasta el Monasterio Benedictino de Monte Sión.

Para los franciscanos, el reducido número de habitantes de esta parroquia no es motivo para que se prive a los feligreses y demás fieles que frecuentan el templo del mayor cuidado de las celebraciones así como de una abundante y diversa programación de actividades y acontecimientos culturales con los que forjar los vínculos comunitarios y fraternos que trenzan la convivencia de los mismos miembros de la comunidad de frailes que moran en San Juan.

Estos históricos muros han albergado durante décadas a un nutrido número de frailes dedicados al estudio y la enseñanza, a la formación de las nuevas generaciones de hermanos mientras, particularmente desde hace cuarenta años, trabajan por formar una comunidad parroquial viva y despierta, peregrina en la diócesis toledana y transmisora de la espiritualidad franciscana y de la fraternidad que la anima.

La iglesia de San Juan de los Reyes es un lugar para todos, ya sean jóvenes o adultos. Para bautizo, comunión, confirmación, matrimonio o funeral, o “solamente” para quien busca consejo y acompañamiento.