Parroquia San Juan de los Reyes
S. Juan de los Reyes es parroquia de la Archidiócesis de Toledo desde el año 1977. Antes, el 1 de septiembre de 1975, el Arzobispo encomienda a la Provincia Franciscana de Castilla la parroquia de «Ntra. Sra. de la Cabeza», extramuros de la ciudad. El 1 de febrero de 1977, el Cardenal D. Marcelo González erigió la parroquia de «San Juan de los Reyes y Sta. María de la Cabeza».”




Palabra de Vida, Hoy
MIÉRCOLES XXIV DEL T.O. 16 de Septiembre. Santos Cornelio Papa y Cipriano Obispo. (al Pan por la Palabra).

Lc 7, 31-35 «Hemos tocado la flauta y no habéis bailado; hemos entonado lamentaciones y no habéis llorado»
Últimas Noticias
DOMINGO 20 – REUNIÓN CON GRUPOS PARROQUIALES Y FELIGRESES PARA INICIO DE CURSO
El domingo día 20 de septiembre, en los salones parroquiales, de la Parroquia de San Juan de los Reyes, a las 11’00h, primera REUNIÓN DE FELIGRESES Y TODOS LOS GRUPOS PARROQUIALES, para conocernos, compartir y comenzar el proceso para constituir nuestro consejo pastoral parroquial.
Puedes entrar por la puerta del turismo y pasar a la sala situada al lado del despacho parroquial.
ESTÁIS TODOS INVITADOS
OFS
Ante todo, somos fraternidad. Respondemos a la llamada personal a seguir a Cristo en las huellas de, y con el carisma de San Francisco de Asís. La OFS no es Cofradía ni Asociación. Es verdadera y propia Orden consagrada mediante la Regla dictada por San Francisco de Asís y aprobada por la Santa Sede. Es la tercera rama de la Orden Franciscana.
Somos mujeres y hombres laicos de diversos orígenes, antecedentes y experiencias que hemos decidido seguir a Jesucristo Pobre y Crucificado a la manera de San Francisco de Asís, consagrando de esta manera nuestras vidas al servicio de Dios y de los hombres, siendo testigos en el mundo, en nuestro entorno parroquial, en la vida laboral y en nuestras familias.
El Monumento
Anclado en pleno barrio judío de Toledo o Judería Mayor, emerge esbelta y elegante la iglesia de San Juan de los Reyes, el llamado “monasterio” de San Juan de los Reyes, nada menos que en el Monte del Alcohol, en pleno Mercado del Cielo donde podían comprar y comerciar tanto judíos como árabes o cristianos.
Fue mandado construir por los Reyes Católicos en 1476 en conmemoración del nacimiento de su hijo Juan –quien llevó tal nombre por la devoción de su madre al cuarto evangelista- y de la batalla de Toro, en la que las tropas que apoyaban a Isabel y Fernando vencieron a las huestes del rey de Portugal Alfonso V de Avís, que apoyaba a Juana «la beltraneja», con la que había casado en 1475 y a la que consideraba legítima heredera al trono de Castilla tras fallecer su padre Enrique IV «el impotente», hermanastro de Isabel.
























