

Tan sumamente distintos por la vida que tuvieron antes de conocer a Jesús, por el nivel de formación de ambos, por la personalidad o por los destinatarios de la evangelización en cada uno, de santos como Pedro y Pablo podríamos decir muchísimo de cada uno pero, al celebrarlos juntos, quizá lo primero que tenemos que poner de relieve es la catolicidad de la Iglesia que manifiesta esta fiesta.
La catolicidad puede ser interpretada cómo la comunión con la Iglesia a través de la asunción de la Doctrina y el Magisterio. Siendo esto de capital importancia, la catolicidad no se reduce a ello.
“Católico” en griego significa “universal” y eso es lo que se nos pone de relieve en la celebración conjunta de Pedro y Pablo. La Iglesia Católica es universal no porque esté extendida por todo el mundo sino porque la plenitud de la Revelación dada en Cristo nos exige hacer resonar las Palabras del Maestro del uno al otro confín del planeta pues todos los seres humanos tienen derecho y necesidad de conocer la Palabra de la Vida, la belleza y la alegría de la Buena Noticia que es el Evangelio.
Por todo esto, ser católico supone una vocación a ser una proposición conjuntiva o un permanente signo sumatorio. Unir, sumar, reconciliar, construir puentes en lugar de levantar muros con afirmaciones reductivas y excluyentes que dejen fuera casi toda la Verdad por nuestra obsesión con una parte de ella. En eso consiste el integrismo y el sectarismo de los que hoy estamos tan bien provistos, en tener actitudes reductivas y excluyentes que dejen fuera de nuestro corazón a incontables personas por haber dejado fuera de nuestra conciencia incontables aspectos de la Verdad.
Pedro y Pablo, catolicidad, vocación a la unidad y a la reconciliación por el encuentro en Quién nos une a pesar de cuantas diferencias reunamos entre todos. La Verdad nos hace libres para poder fomentar la unidad. Esto celebramos hoy para hacerlo nuestro, para vivir en comunión con Cristo generándola con quienes también son Suyos y haciéndola posible, en lo que depende de nosotros, con los que todavía no lo son.