San Juan de los Reyes celebra el DOMUND 2026 con el envío de sus catequistas: «Uno en Cristo, unidos en la misión»
La Parroquia de San Juan de los Reyes de Toledo celebró la Jornada Mundial de las Misiones con una Eucaristía especial, marcada por el envío de los catequistas, la acogida de los nuevos catequistas y la llamada a vivir la misión evangelizadora desde el compromiso bautismal y el espíritu franciscano.
Toledo, 18 de octubre de 2026. La comunidad parroquial de San Juan de los Reyes, atendida por los hermanos franciscanos de la Provincia de la Inmaculada, celebró este domingo el DOMUND 2026, Jornada Mundial de las Misiones, bajo el lema «Uno en Cristo, unidos en la misión».
La Eucaristía estuvo presidida por Fr. Antonio Majeesh George Kallely, OFM, párroco de San Juan de los Reyes, y contó con la participación de catequistas, niños, familias y fieles de la comunidad parroquial.
La celebración adquirió un significado especial al realizarse el envío de los catequistas y la acogida de los nuevos catequistas, que asumen con ilusión y generosidad la misión de acompañar a los niños y jóvenes en su camino de fe.
«Uno en Cristo, unidos en la misión»: una llamada a todos los bautizados
Durante la homilía, Fr. Antonio profundizó en el significado del lema del DOMUND de este año, «Uno en Cristo, unidos en la misión», recordando que la misión de la Iglesia nace de nuestra unión con Jesucristo y se realiza en comunión con todos los hermanos.
Destacó que ser misionero no significa solamente viajar a países lejanos para anunciar el Evangelio, sino que todos los cristianos, por el Bautismo, estamos llamados a ser testigos de Cristo en nuestra vida cotidiana.
«Catequistas, sois misioneros en vuestra catequesis; padres, sois misioneros en vuestra familia; y todos nosotros somos misioneros en nuestro trabajo, nuestro barrio y nuestra comunidad», recordó durante su predicación.
El párroco explicó que el lema de este año nos invita a vivir dos dimensiones inseparables de nuestra vocación cristiana: la unidad en Cristo y el compromiso compartido de anunciar el Evangelio. No caminamos solos, sino como miembros de una misma Iglesia, unidos por la fe, la esperanza y la caridad.
«Somos de Dios y somos enviados por Dios»
Partiendo del Evangelio, en el que Jesús afirma: «Dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios», Fr. Antonio invitó a los fieles a reflexionar sobre una pregunta fundamental: «¿De quién llevamos nosotros la imagen?».
Recordó que, mientras la moneda lleva la imagen del César, todos los seres humanos llevamos la imagen de Dios, porque hemos sido creados a su imagen y semejanza.
Por ello, insistió en que nuestra primera misión consiste en reconocer que pertenecemos a Dios, vivir unidos a Jesucristo y transmitir su amor a quienes nos rodean.
Los catequistas, misioneros y testigos del Evangelio
Uno de los momentos más emotivos de la celebración fue el envío de los catequistas y la acogida de quienes se incorporan por primera vez a este servicio pastoral.
En su homilía, Fr. Antonio dirigió unas palabras especiales a los catequistas, recordándoles la grandeza y responsabilidad de su misión:
«No sois simplemente profesores que transmiten unas ideas. Sois testigos que ayudáis a nuestros niños y jóvenes a encontrarse con Jesucristo».
Inspirándose en las enseñanzas de San Pablo VI, recordó que el mundo necesita más testigos que maestros, y que la transmisión de la fe resulta verdaderamente fecunda cuando va acompañada del ejemplo de una vida cristiana auténtica.
También los animó a no desanimarse ante las dificultades, recordándoles que la misión del catequista consiste en sembrar con paciencia y esperanza, confiando en que es Dios quien hace crecer la semilla de la fe.
Las familias y los niños también son misioneros
El párroco dirigió igualmente unas palabras a los padres, recordándoles que la familia es la primera escuela de la fe y que la catequesis comienza en el hogar, mediante la oración, el testimonio y la participación en la vida cristiana.
A los niños les explicó que ellos también pueden ser auténticos misioneros cuando comparten con quienes tienen menos, acogen a sus compañeros, perdonan, ayudan a los demás y no se avergüenzan de manifestar su amistad con Jesús.
De esta manera, el lema «Uno en Cristo, unidos en la misión» adquiere un significado concreto en la vida parroquial, donde niños, familias, catequistas y toda la comunidad están llamados a caminar juntos y anunciar el Evangelio.
La misión desde el espíritu de San Francisco de Asís
Fr. Antonio recordó también el ejemplo de nuestro Seráfico Padre San Francisco de Asís, quien quiso que sus hermanos anunciaran el Evangelio, ante todo, mediante una vida sencilla, humilde y coherente.
Subrayó que el espíritu misionero franciscano nos invita a acercarnos a los demás con alegría, fraternidad y espíritu de servicio, especialmente a los más pobres y necesitados.
Asimismo, recordó que el DOMUND no consiste únicamente en realizar una aportación económica para las misiones, aunque esta colaboración sea muy importante. La verdadera misión comienza con la entrega del corazón a Jesucristo y con el testimonio de nuestra propia vida.
Un envío para anunciar a Jesucristo con alegría
Durante la celebración tuvo lugar el envío de los catequistas, signo del compromiso de la comunidad parroquial con la transmisión de la fe a las nuevas generaciones.
Este gesto expresó también el agradecimiento de la parroquia a quienes, de manera generosa y desinteresada, dedican su tiempo y esfuerzo a acompañar a los niños y jóvenes en el conocimiento y seguimiento de Jesucristo.
Al finalizar su homilía, Fr. Antonio invitó a toda la comunidad a responder a la llamada del Señor con estas palabras:
«Señor, soy tuyo. Aquí estoy. Envíame».
La celebración del DOMUND 2026 fue una hermosa ocasión para renovar la conciencia misionera de nuestra parroquia y fortalecer el compromiso de caminar juntos, unidos en Cristo, al servicio de la evangelización.
Desde la Fraternidad Franciscana y la Parroquia de San Juan de los Reyes de Toledo, damos gracias a Dios por la generosa entrega de nuestros catequistas y pedimos que el Espíritu Santo los acompañe en su misión.
Que la Santísima Virgen María, primera discípula y misionera de su Hijo, y nuestro Seráfico Padre San Francisco de Asís nos ayuden a anunciar el Evangelio con sencillez, alegría y fraternidad.
Porque somos uno en Cristo y estamos unidos en la misión.
¡Paz y bien!
Fr. Antonio Majeesh

