
Fr. Antonio Majeesh George Kallely, OFM, participó como ponente en un seminario académico organizado por la Facultad de Humanidades de Toledo, donde profundizó en la dimensión humana, histórica y espiritual de San Francisco de Asís, con motivo del VIII Centenario de su muerte.
Toledo, 5 de noviembre de 2026. La Facultad de Humanidades de Toledo, perteneciente a la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM), acogió el seminario «Francisco de Asís: el hombre y el Santo», una iniciativa académica dedicada a profundizar en la figura y el legado del santo de Asís, en el marco de la conmemoración del VIII Centenario de su muerte (1226-2026).
En este encuentro participó Fr. Antonio Majeesh George Kallely, OFM, religioso de la Provincia Franciscana de la Inmaculada y párroco de San Juan de los Reyes de Toledo, quien impartió la conferencia titulada «Francisco de Asís: el hombre que transformó su tiempo y sigue hablando al nuestro».
Su intervención, celebrada de 16:00 a 17:00 horas, ofreció una aproximación histórica, antropológica, cultural y espiritual a la figura de San Francisco, poniendo de relieve la extraordinaria vigencia de su testimonio ocho siglos después de su muerte.
Francisco de Asís: la transformación de una vida que cambió la historia
A lo largo de su exposición, Fr. Antonio presentó a Francisco de Asís como una de las personalidades más significativas de la historia medieval, cuya experiencia humana y espiritual trascendió los límites de su época y dejó una profunda huella en la cultura occidental.
Lejos de ofrecer una visión exclusivamente devocional, el ponente invitó a redescubrir al Francisco histórico: un joven que conoció las aspiraciones de riqueza y prestigio de su tiempo, pero que, a través de un profundo proceso de transformación interior, descubrió una manera radicalmente nueva de comprender la existencia.
Uno de los momentos centrales de la conferencia fue la reflexión sobre el encuentro de Francisco con los leprosos, acontecimiento decisivo en su conversión. A partir del propio testimonio del santo, recogido en su Testamento, Fr. Antonio explicó cómo aquel encuentro transformó su mirada sobre el sufrimiento humano y lo condujo a reconocer la dignidad de quienes vivían excluidos de la sociedad.
Desde esta perspectiva, destacó que la verdadera transformación humana comienza cuando somos capaces de reconocer al otro, especialmente al más vulnerable, como alguien digno de respeto, cercanía y amor.
La renuncia de Francisco a las riquezas y al reconocimiento social fue presentada no como un simple rechazo de los bienes materiales, sino como una elección libre y consciente de una existencia fundamentada en el Evangelio, la sencillez y el servicio.
La fraternidad como respuesta a los desafíos humanos
Otro de los ejes fundamentales de la conferencia fue la concepción franciscana de la fraternidad.
Fr. Antonio recordó las palabras del santo en su Testamento: «El Señor me dio hermanos», expresión que revela el carácter profundamente relacional de su experiencia espiritual.
Francisco no concibió su proyecto evangélico desde el poder, la superioridad o el prestigio, sino desde la igualdad fundamental, la humildad y el reconocimiento mutuo.
En este contexto, el ponente destacó también la figura de Santa Clara de Asís, cuya personalidad, libertad interior y firmeza de convicciones contribuyeron decisivamente al desarrollo de la experiencia franciscana.
La reflexión puso de manifiesto que la fraternidad no constituye únicamente un ideal religioso, sino también una propuesta profundamente humana, capaz de iluminar los desafíos contemporáneos relacionados con el individualismo, la exclusión social y la pérdida de vínculos comunitarios.
El diálogo y la paz: el encuentro con el sultán
La conferencia abordó igualmente uno de los episodios más significativos de la vida de San Francisco: su encuentro con el sultán al-Malik al-Kamil, en Egipto, durante la Quinta Cruzada, en 1219.
Fr. Antonio presentó este acontecimiento desde una perspectiva histórica, evitando interpretaciones anacrónicas y destacando su valor como experiencia de encuentro en medio de un contexto marcado por la confrontación religiosa y militar.
La figura de Francisco aparece así como testimonio de una actitud capaz de acercarse al diferente sin renunciar a las propias convicciones.
Esta reflexión adquirió una resonancia especial en Toledo, ciudad de las tres culturas, cuya historia constituye un espacio privilegiado para comprender tanto las posibilidades como las dificultades del encuentro entre tradiciones religiosas y culturales.
Desde esta perspectiva, se subrayó que el diálogo auténtico no exige abandonar la propia identidad, sino reconocer la dignidad del otro y construir relaciones fundamentadas en el respeto y la convivencia.
El Cántico de las criaturas y la actualidad del pensamiento franciscano
La relación de San Francisco con la creación ocupó también un lugar destacado en la exposición.
A través del Cántico de las criaturas, compuesto en 1225, el santo expresó una comprensión profundamente contemplativa de la naturaleza, reconociendo en ella una realidad digna de admiración, respeto y gratitud.
Fr. Antonio señaló que, aunque Francisco no puede ser considerado un ecologista en el sentido contemporáneo del término, su sensibilidad hacia el mundo creado ofrece una inspiración especialmente significativa para nuestra época.
En este sentido, destacó la continuidad de algunas intuiciones franciscanas en las encíclicas Laudato si’ y Fratelli tutti del papa Francisco, que invitan a reflexionar sobre el cuidado de la casa común, la fraternidad universal y la responsabilidad compartida ante los desafíos de la humanidad.
Toledo y San Juan de los Reyes: un patrimonio que permanece vivo
La intervención estableció también un vínculo especial entre el legado de San Francisco y la ciudad de Toledo.
Fr. Antonio hizo referencia al Monasterio de San Juan de los Reyes, fundado por los Reyes Católicos en el siglo XV, como uno de los testimonios más destacados de la presencia franciscana en la historia de la ciudad.
Desde su experiencia como religioso franciscano y párroco de San Juan de los Reyes, subrayó que este extraordinario conjunto monumental no constituye únicamente una herencia artística y arquitectónica del pasado, sino también un espacio vivo de espiritualidad, acogida, oración y encuentro humano.
Asimismo, destacó el valor del diálogo entre el ámbito universitario y la tradición religiosa, reconociendo que la investigación histórica y cultural y la experiencia espiritual pueden ofrecer perspectivas complementarias para comprender y preservar nuestro patrimonio.
Ochocientos años después: humanidad, fraternidad y paz
En la parte final de su intervención, Fr. Antonio sintetizó la actualidad del legado de San Francisco en tres palabras fundamentales: humanidad, fraternidad y paz.
Humanidad, porque su experiencia nos recuerda que la dignidad de cada persona no depende de su riqueza, posición social o reconocimiento.
Fraternidad, porque su vida manifiesta que una existencia verdaderamente humana se construye desde el encuentro, la solidaridad y la responsabilidad hacia los demás.
Y paz, porque su testimonio continúa invitándonos a superar las divisiones mediante el respeto, el diálogo y la cercanía.
Al concluir la conferencia, recordó unas palabras que la tradición atribuye a San Francisco de Asís:
«Yo cumplí mi tarea; Cristo os enseñe la vuestra».
Esta expresión sirvió como invitación a reflexionar sobre la responsabilidad que corresponde a cada generación de traducir los grandes valores humanos y espirituales en compromisos concretos.
Fr. Antonio expresó también su sincero agradecimiento a la Facultad de Humanidades de Toledo y a su decano, D. Óscar López Gómez, por la invitación y por favorecer un espacio de encuentro y reflexión sobre la riqueza histórica, cultural y espiritual del franciscanismo.
Una presencia franciscana abierta al diálogo con la cultura
La participación de Fr. Antonio en este seminario representa una oportunidad significativa para compartir la riqueza del carisma franciscano en el ámbito académico y fortalecer los vínculos entre la tradición espiritual y el pensamiento contemporáneo.
En el marco del VIII Centenario de la muerte de San Francisco de Asís, esta iniciativa invita a contemplar su figura no solamente como parte de una memoria histórica que merece ser conservada, sino como una inspiración viva para afrontar los desafíos de nuestro tiempo.
Desde la Fraternidad Franciscana de San Juan de los Reyes de Toledo y la Provincia Franciscana de la Inmaculada, valoramos estas iniciativas que favorecen el diálogo entre la fe, la historia, la cultura y la sociedad.
Ochocientos años después, San Francisco de Asís continúa recordándonos que la verdadera grandeza humana no se mide por lo que poseemos, sino por nuestra capacidad de amar, servir, construir fraternidad y sembrar la paz.
¡Paz y bien!
M.R.B.P. – Parroquia de San Juan de los Reyes – Toledo