Acto de Cofradías
CELEBRACIÓN DE LA FE EN LA REUNIÓN DE LOS HERMANOS COFRADES CON EL SR. ARZOBISPO Y CON LA EUCARISTÍA COMO LUGAR DE ENCUENTRO CON CRISTO PARA SEGUIR ADELANTE
El día 18 de septiembre, en el campo del fútbol del Salto del Caballo, la mayor parte de las cofradías de nuestra ciudad se hicieron presentes con una nutrida representación de cada una, a la cabeza de la cual estaba la imagen de su titular. Un marco excepcional de unión en la alegría de salir de esos encierros mentales en los que nos hemos ido viendo recluidos. Con toda prudencia y responsabilidad, los que estábamos allí aguardábamos la llegada del invitado central, el protagonista del evento, Jesucristo eucaristía hecho presente a través de las manos de ese sucesor de los apóstoles que es nuestro querido Arzobispo, Don Francisco.
Hubo fervor, música y danzas de las que surgía, redoblado, el fervor creyente y la alegría de la comunión fraterna. Y comenzó la celebración de la Eucaristía, con tanta sencillez como solemnidad.
Don Francisco nos dirigió la palabra, recordándonos que las cofradías son un manantial de Justicia social a través del amor de Caridad con que Dios, a través de cada una de ellas, se llega a los necesitados para poder ofrecerles nuevas oportunidades de vida nueva.
El Arzobispo nos habló de cómo la familia es la primera cofradía y que, gracias a hacer familia en torno a la Madre, María, nuestra Señora, es como vuelve la alegría, el gozo, la esperanza y la fiesta que necesitamos volver a vivir desde el primado de la fe en estos momentos de tanto dolor acumulado.
La llamada de nuestro Arzobispo era una llamada a la esperanza, un recordatorio de que, con la fuerza de la fe en Cristo Señor y de la mano de María, saldremos de esta situación tan prolongada y sumamente dolorosa como hemos salido de otras semejantes: saldremos más fuertes y mejores en tanto en cuanto transitemos a través de este valle doloroso de la mano de Jesús y de María.
Vivamos en salida, salgamos de todo esto a sembrar otra vez nuestras calles de fervor, belleza y alegría creyente.







































