El domingo pasado, día 20 de junio, pudimos realizar nuestro día de convivencia de fin de curso, después de un año tan difícil, podíamos juntarnos de nuevo y disfrutar de un día lleno de juegos, risas y, cómo no, ratos para el Señor.

Empezamos el día de la mejor manera, rezando, hasta que la lluvia nos obligó a refugiarnos en juegos de mesa, donde disfrutamos de los juegos clásicos y alguno que otro nuevo. Después, a la una estuvimos en misa, en la que al final recibimos los símbolos de cada etapa.

Después de comer, tuvimos una serie de juegos de agua que organizamos junto a los catequistas que duraron hasta la mitad de la tarde, cuando empezó la feria, que contaba con un futbolín humano, juegos clásicos como tirar los aros o ver cuántos muñecos se caen, en cada juego se ganaban caramelos, que se podían canjear por otras cosas.

Después, nos despedimos de los más pequeños rezando, acabando lo que no pudimos por la mañana por la lluvia y los mayores tuvimos un breve compartir de lo que para nosotros había sido el día y el curso, con dos preguntas para reflexionar: ¿cuál es el mejor regalo que me ha hecho el Señor este año? ¿ Cuál es el que menos he apreciado?

Más tarde cenamos y tuvimos nuestra velada, una fiesta de pijamas para acabar con el himno de completas y poniendo así fin a una convivencia que marca el inicio del camino a la vuelta a la normalidad.

Casilda y Juan, San Damián 4