En el espíritu de Francisco de Asís oramos y trabajamos por la paz todo el año

Las razones por las que vivir y celebrar el Espíritu de Asís sigue siendo necesario

La sensibilidad y la conciencia generada desde su inicio por estos encuentros interreligiosos de oración han ayudado a desactivar fundamentalismos y xenofobia.

El 14 de octubre, en Bolonia, se inaugura una nueva edición del Encuentro Internacional en el Espíritu de Asís32 años después de aquel histórico primer encuentro que, liderado y presidido por San Juan Pablo II –que fue por ello tan criticado–, convocó en la ciudad natal de san Francisco a líderes de distintas religiones para orar por la paz, no par “orar juntos” sino para “estar juntos orando por la paz” y hacer de ello un camino hacia la unidad.

El lema de este año, ‘Puentes de Paz’, aborda un momento difícil, en el que se está degradando la convivencia en las periferias de las grandes ciudades y se levantan muros para defenderse de los migrantes, muros alzados también en países europeos. En el espíritu del Santo de Asís debemos derribar esos muros y construir con sus restos puentes de paz para la convivencia.

Este año se reunirán más de 300 líderes de las religiones –estarán el gran imán de Al-Azhar, Ahmad Al-Tayyeb, el patriarca copto Teodoro II, el patriarca sirio ortodoxo, Ignacio Efrén, y el rabino jefe de Francia, Haim Korsia–, del mundo de la cultura y de las instituciones, junto a miles de participantes de toda Europa, que debatirán en torno 25 mesas redondas sobre Europa y su crisis, la solidaridad intergeneracional, el diálogo interreligioso, el medio ambiente, el desarme, el papel de los creyentes ante las guerras, la violencia en América Latina, el futuro de África, y San Juan Pablo II a 40 años (16 de octubre de 1978) del inicio de su pontificado.Tras tres décadas, ¿por qué siguen siendo necesarios estos encuentros?

Benedicto XVI, el 27 de octubre de 2011, en el Encuentro de Asís

1 El soplo del Espíritu de Cristo, Príncipe de la Paz, para la vida del mundo

Inspirado en el testimonio de san Francisco de Asís y en su encuentro con el sultán de Egipto, Malilk al Kamil, encuentro del que celebramos este año su octavo centenario, la génesis del primer encuentro en 1986 bebe del Vaticano II, de las encíclicas ‘Ecclesiam Suam’ y ‘Noastra Aetate’, de Pablo VI, y del decreto ‘Unitatis Redintegratio’. Estos documentos del Magisterio son un canto al diálogo ecuménico primero e interreligioso después pues, se dice en esos escritos pontificios, que no podemos buscar el diálogo con otras religiones si antes no hemos dado abundantes pasos con total apertura hacia las otras comunidades cristianas. Juan Pablo II encontró la clave para hacerlo posible para evitar las muchas suspicacias que levantó aquel primer encuentro: no rezar juntos, sino estar juntos para rezar por la paz.

2 La oración que desactiva los fundamentalismos

En 1986 aún no había caído el Muro de Berlín y Oriente Medio seguía siendo un polvorín. Tras el primer encuentro, se vio la necesidad de que aquella oración interreligiosa por la paz tuviera su continuidad, a lo que contribuyó la Comunidad de Sant’Egidio, que ha sembrado las semillas de Asís desde entonces en distintos lugares con una labor de mediación en medio de tantos conflictos bélicos, y siempre con el apoyo de los papas San Juan Pablo II, Benedicto XVI y Francisco. Esos encuentros de oración por la paz han contribuido a desactivar muchos fundamentalismos a base de diálogo, paz y buena voluntad.

3 Acompañar el fenómeno migratorio global

Ante el reto que suponen las crisis migratorias en este siglo XXI, fundamentalmente a causa de las guerras y la pobreza, estos encuentros ayudan a entender y a acompañar a los que llegan, que lo hacen con una cultura y religión propia. Por eso, hay que entender que no se avanza por el camino hacia la unidad en paz en la meta de la Verdad plena sin la aceptación serena de lo que hoy nos hace diferentes. A menudo es más lo que nos une que lo que nos separa de todos aquéllos que han convertido su desesperación en migración.El propio papa Francisco ha tenido en cuenta estas consideraciones en sus viajes a Lampedusa, Lesbos y Bari.

4 Tender la mano también hacia los no creyentes

En el encuentro que el papa Benedicto XVI presidió el 27 de octubre de 2011 se produjo un salto cualitativo en la configuración de estos encuentros: no participarían solo fieles de distintas creencias: también se invitaría a los que no tenían ninguna. De esa manera, Asís tomaba la forma de un simbólico patio de los gentiles para los creyentes y para los no creyentes.

Francisco, en Asís, para conmemorar el 30º aniversario de los encuentros

5 Ayuda a concretar la Iglesia en salida del papa Francisco

La llegada del papa Francisco dio un nuevo impulso al Espíritu de Asís, de tal manera que este admirador del ‘Poverello’ lo lleva consigo en cada uno de los viajes apostólicos que emprende. Y aunque visitó Asís con motivo del 30º aniversario de estos encuentros de oración, ese espíritu forma parte importante también de la Iglesia en salida que proclama, en donde se invita a no quedarse encerrado en las sacristías, sino a salir al encuentro del otro, sea quien sea y venga de donde venga.