Familia reunida en torno a la Madre
Atendiendo a la convocatoria hecha desde la Parroquia de San Juan de los Reyes, en la tarde del jueves 20 de febrero pude participar en el Rosario Mundial promovido por Mater Fátima.
En torno a nuestra Madre la Virgen María y presididos por el Santísimo Sacramento, hemos orado por la paz, la familia, la vida y los sacerdotes.
La fe y la oración todo lo pueden. Rezar siempre nos acerca al Señor porque Él siempre nos escucha y más aún, cuando esa oración traspasa el ámbito de lo personal y se convierte en comunión con millones de hermanos que desde distintos lugares del mundo rezan al unísono, unidos en un solo corazón, el corazón de la Iglesia universal y, además, bajo la intercesión de la Virgen María.
Y siento que eso es lo que ha sucedido en este bello acto del rezo del Santo Rosario.
Ha sido una celebración y una oración impregnadas de las cualidades que siempre caracterizan a la Virgen y que no podían faltar en este acto mariano. Una oración sencilla y serena, llena de esperanza y con una cadencia de tiempo armoniosa que me ha permitido, nos ha permitido, vivir con profundidad y verdadero sentimiento de unión con todas las personas que desde cualquier parte del mundo nos hemos reunido para elevar nuestra oración hasta el Padre. Doy gracias a Dios por todo ello.
Pidamos para que la Virgen María, mediadora de todas las gracias, siga intercediendo por todos nosotros y para que se sigan llevando a cabo, dentro de la Iglesia, iniciativas como esta que nos hacen vivir como miembros de una misma familia.
Sigamos caminando juntos.
Paz y Bien hermanos.
ROSI


