Crear la atmósfera adecuada. El silencio y el recogimiento interior son disposiciones indispensables para este ejercicio, pues se trata de entrar en la ermita interior que llevamos dentro del corazón para abrazar a Jesús con fuerza y permanecer con Él adorándole en fe y amor.

Pasos para hacer una comunión espiritual

  • Avivar el recuerdo de recibir a Cristo en la comunion eucaristica y manifestar verbalmente al Señor el ardiente deseo que tenemos de recibirle.
  • Hacer verbalmente un acto de fe que ponga en la presencia de Cristo con el deseo de estar con Él porque le amamos y le necesitamos.
  • Le decimos expresamente que desearíamos recibirle en la comunión sacramental, pero que, no pudiendo hacerlo, le pedimos que venga espiritualmente a nuestro corazón.

En caso de encontrarse en pecado antes de la comunión espiritual, se pide perdón y se muestra el arrepentimiento con un acto de contrición y con el sincero propósito de recibir la confesión sacramental lo antes posible.

Se puede usar el formulario tradicional de San Alfonso María de Ligorio:

“Creo, Jesús mío, que estás en el Santísimo Sacramento; te amo sobre todas las cosas y deseo recibirte en mi alma. Ya que ahora no puedo hacerlo sacramentalmente, ven al menos espiritualmente a mi corazón.”

Tras una pausa de silencio amoroso se prosigue: “y ahora, como si ya te hubiese recibido, te abrazo y me uno todo a Ti. No permitas, Señor, que jamás me separe de ti.”

Tras esto:

  • Hacer un acto de fe y de confianza de que ya está dentro de nosotros.
  • Gozar por su presencia y en su compañía como cuando le recibimos sacramentalmente.
  • Pedirle que no permita que nos separemos de Él.