Este año sin duda la Semana Santa es diferente. Pero desde hace diez años el Señor nos ha enseñado que lo diferente no significa que sea peor… Nuestro párroco nos dice que el sagrario favorito de Dios eres tú, y también podemos hacernos una pequeña idea de cómo pasaron los discípulos encerrados después de la muerte de Jesús…
Pero aún con el miedo y el confinamiento Jesús sale a nuestro encuentro: si de verdad queremos podemos vivir una Semana Santa plena y enfocada más hacia el interior, Jesús hoy viene a Jerusalén y a nuestras casas…., ¿cómo vamos a recibirlo?
En nuestra casa hoy hemos hecho unas palmas para darle la bienvenida a Jesús, y además las colgaremos en las ventanas para que cuando las veamos recordemos que esta semana de Pasión y sufrimiento sin límites de Jesús la hace para salvarnos a todos, porque la muerte no es el final.
En esta Semana Santa hagamos un hueco a Jesús y su Santa Madre, algunos amigos han preparado altares en casa (un gran recurso, otros rezan vía Crucis, o seguirán las procesiones en TV de otros años), os animo a todos a preparar un hueco a Él en nuestro hogar, en nuestro corazón…, porque Jesús siempre sale a nuestro encuentro.
Sergio
Catequista


































