Como el año pasado, tendremos Semana Santa, viviremos los misterios de la pasión, muerte y resurrección del Señor en nuestros templos y en nuestros hogares; pero, por motivos de seguridad, no podremos salir a la calle y hacer la manifestación catequética y pública de nuestra fe mediante las procesiones. El Sr. Arzobispo ha decretado suspender todas las procesiones de Semana Santa programadas.