El domingo 5 de mayo, día de la Madre, en la Huerta de S. Juan de los Reyes nos hemos reunido un buen grupo de parroquianos para rezar el santo rosario por la Paz en Ucrania, Tierra Santa y en el resto del mundo al amparo de una nueva imagen de la Inmaculada que ha sido bendecida, procesionada y entronizada en el hueco del tronco de un árbol que, a partir de ahora, nos recordará a cada uno que a pesar de todo lo que nos seca y nos puede reducir a ser poco más que un tronco inánime, dependiendo de a quien pongamos en nuestro centro, dentro de nosotros, podremos tener esperanza y vida que compartir. Al finalizar el rezo hemos ofrecido dones y obsequios a la Madre, como es de justicia, marchándonos a celebrar juntos la Eucaristía para que, por la unión con el Hijo Jesucristo, seamos capaces de honrar y celebrar cada día del año a la Madre que Él nos ha regalado, Su propia Madre.