
HOMILÍA SOBRE JUAN 6, 16–21
“Soy yo, no tengáis miedo”
“Soy yo, no tengáis miedo”
En este sábado de la II semana de Pascua, el Evangelio de san Juan nos presenta a los discípulos atravesando el lago en medio de la oscuridad y la tormenta. El viento sopla fuerte, el mar está agitado, y Jesús no está con ellos.
De pronto, lo ven acercarse caminando sobre el agua, y se llenan de miedo.
Pero Jesús les dice:
“Soy yo, no tengáis miedo.”
Estas palabras resuenan hoy también en nuestra vida.
De pronto, lo ven acercarse caminando sobre el agua, y se llenan de miedo.
Pero Jesús les dice:
“Soy yo, no tengáis miedo.”
Estas palabras resuenan hoy también en nuestra vida.
Primera clave: Las tormentas de la vida
Los discípulos están en medio del lago, en la oscuridad, con el viento en contra.
¿Cuántas veces nosotros también vivimos así?
Momentos de dificultad, incertidumbre, problemas que parecen superarnos.
La vida no siempre es tranquila. Hay tormentas exteriores e interiores.
Pero este Evangelio nos recuerda algo importante: incluso cuando no lo vemos, Jesús está cerca.
Como decía San Juan Pablo II: “No tengáis miedo. Cristo sabe lo que hay en el corazón del hombre.”
Dios no nos abandona en medio de la tormenta.
Los discípulos están en medio del lago, en la oscuridad, con el viento en contra.
¿Cuántas veces nosotros también vivimos así?
Momentos de dificultad, incertidumbre, problemas que parecen superarnos.
La vida no siempre es tranquila. Hay tormentas exteriores e interiores.
Pero este Evangelio nos recuerda algo importante: incluso cuando no lo vemos, Jesús está cerca.
Como decía San Juan Pablo II: “No tengáis miedo. Cristo sabe lo que hay en el corazón del hombre.”
Dios no nos abandona en medio de la tormenta.
Segunda clave: Reconocer a Jesús en medio del miedo
Cuando los discípulos ven a Jesús caminando sobre el agua, no lo reconocen inmediatamente, y sienten miedo.
El miedo muchas veces nos impide ver con claridad.
También nosotros, en medio de las dificultades, podemos pensar que Dios está ausente, cuando en realidad está acercándose.
Jesús no elimina primero la tormenta, sino que se hace presente en ella.
Y su palabra trae paz: “Soy yo.”
Esa es la clave: reconocer su presencia.
Cuando los discípulos ven a Jesús caminando sobre el agua, no lo reconocen inmediatamente, y sienten miedo.
El miedo muchas veces nos impide ver con claridad.
También nosotros, en medio de las dificultades, podemos pensar que Dios está ausente, cuando en realidad está acercándose.
Jesús no elimina primero la tormenta, sino que se hace presente en ella.
Y su palabra trae paz: “Soy yo.”
Esa es la clave: reconocer su presencia.
Tercera clave: Con Jesús llega la calma
El Evangelio dice que, cuando quisieron recoger a Jesús en la barca, llegaron enseguida a la orilla.
Con Jesús, el camino cambia.
No significa que desaparezcan todas las dificultades, pero sí que ya no estamos solos.
Su presencia transforma el miedo en confianza, la oscuridad en luz, la inquietud en paz.
Como enseñaba San Agustín: “Si Dios está contigo, ¿qué puede faltarte?”
El Evangelio dice que, cuando quisieron recoger a Jesús en la barca, llegaron enseguida a la orilla.
Con Jesús, el camino cambia.
No significa que desaparezcan todas las dificultades, pero sí que ya no estamos solos.
Su presencia transforma el miedo en confianza, la oscuridad en luz, la inquietud en paz.
Como enseñaba San Agustín: “Si Dios está contigo, ¿qué puede faltarte?”
Queridos hermanos, hoy el Señor nos invita a tres actitudes:
No dejarnos vencer por el miedo en medio de las tormentas.
Aprender a reconocer su presencia en nuestra vida.
Y acogerlo con fe en nuestra barca.
Escuchemos su voz que nos dice:
“Soy yo, no tengáis miedo.”
Y confiemos en que, con Él, siempre llegaremos a buen puerto.
Amén.
No dejarnos vencer por el miedo en medio de las tormentas.
Aprender a reconocer su presencia en nuestra vida.
Y acogerlo con fe en nuestra barca.
Escuchemos su voz que nos dice:
“Soy yo, no tengáis miedo.”
Y confiemos en que, con Él, siempre llegaremos a buen puerto.
Amén.
Dirigido por:
Fr. Antonio Majeesh George Kallely, OFM
Fr. Antonio Majeesh George Kallely, OFM