
“El Espíritu de la verdad os guiará hasta la verdad plena”
En este miércoles de la VI semana de Pascua, el Evangelio según san Juan nos presenta una promesa llena de esperanza: el Espíritu Santo será nuestro guía hacia la verdad plena. Jesús reconoce que los discípulos aún no pueden comprenderlo todo, pero no los deja en la oscuridad. Les asegura que el Espíritu continuará su obra, conduciéndolos paso a paso en el camino de la fe.
Primera clave: Dios nos guía con paciencia.
Jesús dice: “Aún tengo muchas cosas que deciros, pero no podéis cargar con ellas ahora.” Dios respeta nuestro ritmo, nuestra capacidad de comprensión. La fe es un camino progresivo, una relación que crece con el tiempo. No todo se entiende de inmediato, pero el Señor nos acompaña con paciencia, enseñándonos poco a poco.
Segunda clave: El Espíritu Santo, maestro interior.
“El Espíritu de la verdad os guiará hasta la verdad plena.” El Espíritu no solo enseña desde fuera, sino desde dentro del corazón. Él ilumina nuestra mente, nos ayuda a comprender la Palabra y a vivirla. No trae un mensaje distinto, sino que nos introduce más profundamente en el misterio de Cristo. Como enseñaba San Agustín de Hipona, Dios ilumina el interior del hombre para que descubra la verdad.
Tercera clave: Todo conduce a Cristo.
Jesús afirma que el Espíritu “recibirá de lo mío y os lo anunciará.” Esto significa que toda la acción del Espíritu nos lleva a Cristo. Él nos recuerda sus palabras, nos impulsa a vivir su amor y nos hace partícipes de la vida de Dios. La verdad plena no es una idea, sino una persona: Cristo mismo.
En este día, también podemos contemplar a la Virgen María de Fátima como modelo de apertura al Espíritu. María supo escuchar, acoger y vivir la verdad de Dios con humildad y fidelidad. Ella nos enseña a confiar y a dejarnos guiar por el Señor.
Queridos hermanos, hoy el Señor nos invita a dejarnos conducir por el Espíritu Santo. A no tener prisa ni miedo, sino a caminar con confianza, sabiendo que Dios nos guía hacia la verdad plena. Que, como María, sepamos escuchar, acoger y vivir la voluntad de Dios en nuestra vida. Amén.
Dirigido por:
Fr. Antonio Majeesh George Kallely, OFM