
Queridos hermanos y hermanas:
La Palabra de Dios de hoy toca una realidad muy humana: las preocupaciones, los miedos y las inseguridades del corazón.
Jesús nos dice en el Evangelio: “No os agobiéis por el mañana.”
Cuántas veces vivimos:
* preocupados por el futuro,
* angustiados por problemas,
* cansados por las dificultades,
* o atrapados por la ansiedad.
Y Cristo hoy nos invita a volver a la confianza en Dios Padre.
Primera clave: Dios nunca abandona a sus hijos.
Jesús pone ejemplos muy sencillos:
* las aves del cielo,
* los lirios del campo,
* la belleza de la creación.
Y nos recuerda que si Dios cuida de toda la creación, cuánto más cuidará de nosotros.
Muchas veces queremos controlar todo:
* el futuro,
* la economía,
* la salud,
* las relaciones,
* y nuestros proyectos.
Pero el corazón humano encuentra paz solamente cuando aprende a confiar en Dios.
San Juan Crisóstomo decía:“La preocupación excesiva apaga la confianza en la Providencia.”
La fe no elimina los problemas, pero sí cambia nuestra manera de vivirlos.
Segunda clave: El corazón dividido pierde la paz.
Jesús dice claramente:“No podéis servir a Dios y al dinero.”
Cristo no condena el trabajo ni las responsabilidades, pero sí nos advierte contra una vida dominada por:
* el materialismo,
* la obsesión por tener,
* la ambición,
* y el egoísmo.
Cuando el dinero, el éxito o las preocupaciones ocupan el lugar de Dios, el corazón pierde la paz interior.
En la primera lectura vemos cómo el pueblo olvidó al Señor y rechazó incluso al profeta Zacarías.Cuando el ser humano se aleja de Dios, fácilmente termina perdiendo el rumbo.
San Agustín decía:“El corazón humano solo descansa cuando permanece unido a Dios.”Necesitamos volver constantemente al Señor para no perder la dirección espiritual de nuestra vida.
Tercera clave: Vivir el presente con fe y esperanza.
Jesús termina diciendo: “A cada día le basta su propio afán.”
Qué importante es esta enseñanza.
Muchas veces sufrimos:
* por cosas que todavía no han sucedido,
* por miedos imaginarios,
* o por incertidumbres del futuro.
Y olvidamos vivir el hoy con confianza.Dios nos concede la gracia necesaria para cada día.
El cristiano está llamado a vivir:
* trabajando con responsabilidad,
* luchando con esperanza,
* y confiando plenamente en la Providencia divina.
Hoy celebramos también la memoria libre de Santa María en sábado.
María vivió muchas incertidumbres:
* no entendió todo desde el principio,
* sufrió dificultades,
* vivió momentos de dolor,
* pero nunca perdió la confianza en Dios.
Ella nos enseña a abandonarnos en las manos del Señor incluso en medio de la oscuridad.
Santa Teresa de Jesús decía:“Nada te turbe, nada te espante; quien a Dios tiene, nada le falta.”
Conclusión
Queridos hermanos:Hoy Jesús nos invita a dejar a un lado:
* el miedo excesivo,
* la ansiedad,
* y las preocupaciones que roban la paz del corazón.
Pidamos al Señor la gracia de:
* confiar más en la Providencia,
* buscar primero el Reino de Dios,
* y vivir cada día con serenidad y esperanza.
Que María Santísima nos enseñe a caminar siempre confiados en el amor del Padre.
Dirigido por:
Fr. Antonio Majeesh George Kallely, OFM