Leer el documento
El Evangelio de la Vida y el Dios que la creó y le da sentido siempre, así como una finalidad más allá del dolor y de la muerte, quiere, por encima de todo y como principio de la redención de las estructuras injustas, que los que somos Suyos no dejemos que los hijos del mundo colonicen nuestra conciencia con argumentos falaces que encubren intenciones enemigas de Dios y de la dignidad del ser humano. Perseveremos en la fe cristiana para no perder la vida que el Señor nos ganó con su muerte y Resurrección.